
Paranoid no habla de paranoia. Habla de depresión, y lo dijo el que la escribió.
Geezer Butler, el bajista de Black Sabbath, la escribió en unos minutos en 1970, para rellenar el disco. Ozzy la cantó leyendo el papel.
Pero lo que escribió no era un relleno. Era un retrato.
Un hombre que ya no encuentra con qué ocupar la cabeza. La gente cree que está loco porque siempre anda con el ceño fruncido. Deja a su pareja porque no podía ayudarlo. Pide ayuda y nadie sabe dársela. Ve a los demás reír y no entiende de qué.
Y ahí empieza lo raro. La canción va a toda velocidad y suena a fiesta. La letra dice lo contrario.
En 2013, Geezer lo explicó en la revista Mojo: era una canción sobre la depresión, porque él no sabía la diferencia entre depresión y paranoia. Y la mezclaba con la paranoia de fumar y el bajón de después.
En 1970 casi nadie hablaba de eso. Años después contó que tenía una depresión sin diagnosticar, y que esa letra fue su manera de sacarla.
Por eso el final se malentiende. Lo que dice es: te digo que disfrutes la vida; ojalá yo pudiera, pero es demasiado tarde. Es alguien que ya no puede, pidiéndole a otro que sí viva.
Llegó al número cuatro en Inglaterra. Y cincuenta y cinco años después fue la última canción que tocaron juntos, en Birmingham, el 5 de julio de 2025.
Un relleno de tres minutos que resultó ser lo más honesto del disco.







