
Brann Dailor, el baterista de Mastodon, compró una novela de 1851 en un aeropuerto. La terminó obsesionado y convenció a su banda de grabar un disco sobre una ballena.
Verano de 2003. Mastodon vuela de Hawái a Londres de gira, y Dailor lee Moby-Dick en el avión.
Llega a Londres con el libro a medias y les lee pasajes a los otros tres en el camerino. Uno lo desarma: Melville llama a la ballena “el mastodonte de agua salada”. Para una banda llamada Mastodon, eso no es coincidencia. Es una orden.
Su idea: Ahab son ellos, obsesionados con tocar y dispuestos a hundirse con la ballena. Y la ballena es el público. Un disco sobre Moby-Dick, dijo después, podía acabar con la banda. Lo hacen igual.
Y ahí empieza lo raro. En marzo de 2004 entran a grabar a Seattle. Llegan tan quemados de la gira que el productor los describe como Ahab. El primer tema se llama Blood and Thunder, y el coro lo grita Neil Fallon, de Clutch, como un marinero que ve la ballena blanca.
Leviathan sale el 31 de agosto de 2004. La portada es un óleo de Paul Romano de más de un metro por lado: la ballena con una corona de cobras volcando el barco. Es el disco del agua, el segundo de cuatro elementos. Revolver, Kerrang y Terrorizer lo nombran disco del año.
Ahab persiguió a su ballena hasta hundirse. Mastodon la persiguió y salió con el disco de su vida. Todo por un libro comprado en un aeropuerto.







