
The Trooper es una carga de caballería de 1854 contada por uno de los jinetes que no volvieron.
La escribió Steve Harris, el bajista de Iron Maiden, para el disco Piece of Mind, de 1983. Le encantaba la historia desde la escuela, y lo fascinaban los soldados que obedecen sin preguntar.
El 25 de octubre de 1854, en Balaclava, durante la guerra de Crimea, una orden mal entendida mandó a más de seiscientos jinetes británicos por un valle largo, directo contra los cañones rusos. Más de cien no volvieron.
Mes y medio después, Alfred Tennyson publicó un poema sobre esa carga. Su idea central: a esos hombres no les tocaba preguntar por qué.
Harris cambió el punto de vista: en su letra no habla el poeta, habla uno de los jinetes. Espera el siguiente ataque, sabe que no hay vuelta atrás y cabalga hacia un ruso que ya lo tiene en la mira.
Y ahí empieza lo raro. La música también cabalga: el bajo y las guitarras tocan un galope que no se detiene. Pero la letra no celebra nada. Solo cuenta. Suena la corneta, empieza la carga, y llega la frase que lo resume todo: en ese campo de batalla nadie gana.
Al final, el jinete queda tendido en el valle, olvidado y solo.
Desde 1983, Iron Maiden la ha tocado más de mil setecientas veces, y Bruce Dickinson la canta con casaca roja, agitando una bandera. En China, en 2016, le prohibieron la bandera. La cantó igual, agitando una que no estaba ahí.







