
El último disco de Ronnie James Dio fue la primera parte de una trilogía. Grabó la segunda hasta donde pudo. La última canción que dejó terminada se llama Electra.
Redondo Beach, California, 1999. Dio tiene cincuenta y siete años y ya fue la voz de Rainbow y de Black Sabbath. Reúne a Craig Goldy en la guitarra, Jimmy Bain en el bajo y Simon Wright en la batería, y graba Magica, su octavo disco.
Es un disco con historia: un mundo llamado Blessing, sitiado por un enemigo que se llama Shadowcast, y dos héroes que tienen que recitar un hechizo del libro sagrado de Magica. Al final del disco, Dio narra el cuento completo durante dieciocho minutos.
Sale el 21 de marzo de 2000. Y Dio lo dice desde el principio: es la primera parte. Vienen Magica dos y tres.
Y ahí empieza lo raro. Pasan diez años. Dio vuelve con Black Sabbath bajo el nombre Heaven and Hell, gira por el mundo, y sigue escribiendo la continuación de Magica en los ratos libres.
El 29 de agosto de 2009 da su último concierto, en Atlantic City. En noviembre anuncia que tiene cáncer de estómago.
Sigue trabajando. Graba una canción de la segunda parte: Electra. Sale en 2010, en una caja de edición limitada, como adelanto de lo que venía.
Muere el 16 de mayo de 2010, a los sesenta y siete años.
Magica dos y tres nunca existieron. Electra es la última canción que Ronnie James Dio grabó. El adelanto de un disco que ya no iba a haber.







