
Durante más de una década, Cannibal Corpse hizo giras por Alemania sin poder tocar su canción más famosa. Estaba prohibida por ley.
Buffalo, Nueva York, diciembre de 1988. Cinco músicos de dos bandas locales que acaban de separarse forman una nueva. Le ponen un nombre que lo dice todo: Cannibal Corpse.
En dos años sacan tres discos. Las portadas son ilustraciones de terror extremo, tan gráficas que las tiendas las venden tapadas. Las letras van por el mismo camino.
Y ahí empieza lo raro. En Alemania, las autoridades de protección a menores meten esos tres discos en su lista de material dañino.
Eso no es una advertencia. Es una prohibición. Los discos no se pueden vender. Y en concierto, dentro de Alemania, la banda no puede tocar ni una sola canción de esos tres discos.
Entre ellas está Hammer Smashed Face, de 1992. La canción por la que los conoce todo el mundo.
Así que durante años Cannibal Corpse llega a Alemania, uno de los mercados más grandes del metal en Europa, y toca todo menos lo que el público más quiere oír. Si la tocan, se arriesgan a que los arresten en el escenario.
La prohibición se levanta en 2006. Catorce años después de que saliera Hammer Smashed Face.
Y la historia no termina ahí. En diciembre de 2023 la banda sacó un libro para colorear. También quedó prohibido en Alemania.
Una banda de Buffalo, tres discos en una lista, y un libro de colorear que sigue sin poder cruzar la frontera.







