
El riff de Smoke on the Water tiene cuatro notas, y según Ritchie Blackmore casi todo el mundo lo toca mal. El secreto está en los dedos.
Montreux, Suiza, diciembre de 1971. Deep Purple llega a grabar Machine Head en el estudio rodante de los Rolling Stones. El casino donde iban a grabar se quema antes de empezar.
Las notas son sol, si bemol y do; luego sol, si bemol, re bemol y do. Cuatro notas de la escala de blues en sol menor.
Y ahí empieza lo raro. Cada nota lleva otra una cuarta abajo: re bajo el sol. Son cuartas paralelas. Casi todos lo tocan como acordes de quinta: las mismas notas, pero al revés, y no suenan igual.
Y va sin púa. Blackmore jala las dos cuerdas a la vez con el pulgar y el índice. Según él, con púa se rozan otras cuerdas y todo suena raro.
El arreglo entra por capas: primero la guitarra sola; luego el hi-hat de Ian Paice, después la caja, y al final el bajo de Roger Glover. Y hay un truco: Jon Lord dobla el riff en su órgano Hammond, conectado a un amplificador Marshall. Distorsionado igual, casi no se distingue.
La base se grabó de noche, con la policía golpeando la puerta por el ruido; los técnicos la sostuvieron cerrada hasta terminar la toma. El disco se terminó en el Grand Hotel, vacío en invierno.
Cuatro notas, dos dedos y una puerta sostenida a la fuerza. Tócalo sin púa y vas a oír la diferencia.







