
El riff de Enter Sandman lo escribió Kirk Hammett de madrugada, después de oír a Soundgarden. Pero su forma la decidió el baterista.
Es 1990. Metallica viene de And Justice for All, su disco más complejo, y para el siguiente se pone una sola regla: simplificar. Hammett lo cuenta así: eran las dos o las tres de la mañana, acababa de oír Louder Than Love, de Soundgarden, agarró la guitarra y salió el riff. No suena a Soundgarden, aclara él: fue inspiración, no copia.
Y ahí empieza lo interesante. El riff original tenía dos partes alternadas: una frase melódica y una cola pesada. Lars Ulrich lo escuchó y le pidió otra cosa: la primera parte tres veces y luego la cola. Tres y uno, como armaba sus riffs Diamond Head, según Lars.
Y la frase tiene un truco: en mi menor, mete un si bemol. Mi contra si bemol es un tritono, el intervalo que suena tenso, sin resolver.
Fue la primera canción del disco y la última en tener letra. La grabaron en Los Ángeles con Bob Rock, su productor nuevo. Rock los puso a tocar juntos, y James Hetfield grabó el riff tres veces, una encima de otra: un muro de guitarras. Salió como sencillo en julio de 1991, dos semanas antes del disco.
Por eso lo reconoces en dos compases: la misma frase suena tres veces antes de cambiar, y a la cuarta ya la esperas.
Un disco de Soundgarden de madrugada, y un baterista que dijo: otra vez.







