
Cliff Burton murió el 27 de septiembre de 1986. Dos años después, Metallica sacó una canción con su nombre en los créditos: casi diez minutos de música y cuatro líneas que él dejó escritas.
Los Ángeles, 1988. Metallica graba And Justice for All con un bajista nuevo: Jason Newsted. Es el primer disco completo sin Cliff.
Pero Cliff dejó cosas. En la época de Master of Puppets grabó un riff que nunca entró en ninguna canción. Y fragmentos de bajo en cinta. Hetfield y Ulrich arman con eso una pieza de casi diez minutos: To Live Is to Die. Vivir es morir.
Y ahí empieza lo raro. La única canción del disco con la firma de Cliff se grabó con el bajo de otro. Newsted tocó las líneas que Cliff había dejado en cinta. Y la mezcla dejó el bajo casi inaudible. Newsted dijo que estaba furioso.
Casi al final, la música baja y Hetfield habla. Cuatro líneas. La primera viene de un poeta alemán del siglo diecisiete, Paul Gerhardt: “Cuando un hombre miente, asesina una parte del mundo”. La segunda, de una novela de fantasía. Las dos últimas las escribió Cliff. En el disco, la letra completa se le atribuye a él.
Hetfield lo llamó “un homenaje a Cliff sin exagerar”.
Y la banda no la tocó completa en vivo durante veintitrés años. Hasta el 7 de diciembre de 2011, en el Fillmore de San Francisco, por insistencia de Robert Trujillo.
Cliff se fue en 1986. Su última canción salió en 1988. Y sonó completa en vivo hasta 2011.







