
Chester Bennington no quería que “In the End” entrara al disco. Hoy es la canción más grande de Linkin Park.
Los Ángeles, antes del primer disco. La banda ensaya en un cuarto sin ventanas en la esquina de Hollywood y Vine.
Una noche Mike Shinoda se encierra ahí solo. Arma un loop de piano, escribe los versos rapeados y el coro, y sale con la canción completa. No sabía ni qué hora era: dormía cuando se cansaba y seguía. Y ahí empieza lo raro.
El que menos la quería era el cantante. A Chester le gustaba lo pesado, y esto arrancaba con un piano. Años después lo dijo con todas sus letras: nunca fue fan de la canción y no quería que estuviera en el disco. Hubo otro pleito: el ejecutivo del sello quería quitar los versos rapeados y dejar a Mike solo en los teclados. Chester lo defendió.
Hybrid Theory sale el 24 de octubre de 2000. “In the End” es el cuarto sencillo. El video lo dirigen Joe Hahn y Nathan Cox: un desierto con una estatua gigante. La cabeza la construyeron en un estudio de Los Ángeles; el resto es digital.
En marzo de 2002 llega al número dos del Hot 100 de Billboard. El video pasó los dos mil millones de vistas.
Chester murió el 20 de julio de 2017. Antes alcanzó a corregirse: “¿Qué tan equivocado pude estar?”. La canción que no quería en el disco es la que el público canta solo cuando la banda deja de tocar.







