
Jimmy Page grabó Stairway to Heaven con tres guitarras. En el escenario solo podía colgarse una. Así que se colgó una con dos mástiles.
Inglaterra, 1970. Led Zeppelin graba su cuarto disco. En Stairway, Page apila una acústica de seis cuerdas, una eléctrica de doce y, para el solo, una Telecaster. Después contó que no había pensado cómo tocarla en vivo. La gira empieza en marzo de 1971.
Y ahí empieza lo raro. La guitarra que necesita existe, pero Gibson ya no la fabrica. Es la EDS-1275: cuerpo de caoba y dos mástiles. Arriba, doce cuerdas. Abajo, seis. Un selector decide cuál suena.
Page la pide por encargo, color cereza, y le llega a principios de 1971. El 5 de marzo, en Belfast, Stairway suena en vivo por primera vez, y Page sale con la doble.
Una copia exacta pesa unos cinco kilos. Page arranca en el mástil de seis, sube al de doce, baja para el solo y vuelve a subir. Y cuando toca abajo, las doce de arriba vibran solas, como un sitar. Así suenan las doce cuerdas.
El otro objeto de su escenario era un arco de violín, idea del violinista David McCallum padre, para Dazed and Confused.
La doble sigue en casa de Page, cerca de Londres. En noviembre de 2023 se la volvió a colgar en el Salón de la Fama del Rock, para tocar Rumble. Gibson la escaneó y en 2024 vendió cincuenta copias firmadas a 49,999 dólares.
Tres guitarras en el disco. En el escenario, una sola, con dos mástiles.







