
Esta portada tiene un nombre en letras enormes. Y dos músicos pasaron años peleando por el que quedó chico.
Londres, junio de 1980. Ozzy lleva un año fuera de Black Sabbath. Don Arden, el dueño de Jet Records, llama a Fin Costello, el fotógrafo del sello.
La foto se hace en un estudio de Wapping, junto al Támesis. No hay instrucciones: según Costello, era solo una idea para una foto, y el significado llegó después.
Ozzy se arrodilla en el piso, con una capa larga, levanta una cruz y mira a la cámara con los ojos desorbitados. Junto a él, un gato.
Y ahí empieza lo raro. El disco se grabó como el de una banda: The Blizzard of Ozz, con Randy Rhoads, Bob Daisley y Lee Kerslake. Pero en la funda, Ozzy Osbourne va arriba, en letras grandes, y Blizzard of Ozz queda como título. Daisley lo dijo: parecía un disco de Ozzy.
Sale en septiembre de 1980 en Inglaterra y en marzo de 1981 en Estados Unidos.
En 1986, Daisley y Kerslake demandan por regalías y ganan sus créditos de compositores. En 2002 llega la revancha: la reedición conserva la foto de Costello, pero borra su bajo y su batería y los regraba con otros músicos. Ozzy escribió que la decisión fue de Sharon. En 2011 volvieron las grabaciones originales.
Randy Rhoads murió en 1982. Ozzy, el 22 de julio de 2025. La foto sigue al frente de cinco discos de platino en Estados Unidos.
Una foto sin encargo, un gato en el piso y un nombre en letras grandes.







