
El guerrero de la portada de Paranoid no tiene nada que ver con Paranoid. Es el asistente del fotógrafo, disfrazado para un disco que se iba a llamar War Pigs.
Inglaterra, 1970. Black Sabbath graba su segundo álbum. Lo abre War Pigs, y así se va a llamar el disco.
La portada es de Keith Macmillan, Keef, el mismo de la mujer del molino.
Keef compra en una tienda de utilería lo que necesita un cerdo de guerra: una máscara de cerdo, un escudo y una espada. Se los pone Roger Brown, su asistente.
Van de noche al bosque de Black Park. Casco blanco, traje rosa y amarillo. Luz ultravioleta y flash: todo brilla. Superpone tres figuras del mismo hombre saliendo del bosque y mancha la foto de rosa. La máscara de cerdo se queda fuera.
Y ahí empieza lo raro. La banda saca un sencillo: Paranoid, un relleno escrito en veinte minutos. Llega al número cuatro en Inglaterra.
La disquera cambia el título. Ozzy dice que fue por vender. Joe Smith, de Warner, dice que fue por Vietnam: nadie iba a vender War Pigs en plena guerra.
La portada ya estaba impresa. No había manera de repetirla.
El disco sale el 18 de septiembre de 1970 y llega al número uno en Inglaterra. Ozzy lo dijo así: qué tiene que ver un tipo disfrazado de cerdo, con una espada, con estar paranoico. Geezer la llamó la peor portada de la historia. Keef solo dijo que era un poco vergonzoso.
Un cerdo de guerra sin cerdo, en un disco que ya no se llama guerra.







