
El gesto más famoso del metal no lo inventó un músico. Lo hacía una abuela italiana para espantar el mal de ojo.
Ronnie James Dio creció en Nueva York en una familia italiana. Su abuela hacía un gesto con la mano: el índice y el meñique levantados. Se llama malocchio. Sirve para alejar el mal de ojo, o para lanzarlo, según hacia dónde apuntes.
En 1979, Dio entra a Black Sabbath para reemplazar a Ozzy Osbourne. Y tiene un problema. El público le hace a Ozzy el signo de la paz, con dos dedos. Dio no quiere copiarlo.
Necesita un gesto propio. Se acuerda de su abuela.
En la gira de Heaven and Hell, en 1980, Dio empieza a levantar los cuernos desde el escenario. Miles de manos lo imitan. En pocos años, el gesto es de todo el metal.
Pero eso no fue lo peor.
Dio nunca dijo que lo inventó. Solo que lo hizo popular. El bajista de Sabbath, Geezer Butler, tiene fotos haciéndolo desde 1971. Y en los setenta ya aparecía en portadas de discos.
En 2017, Gene Simmons, de KISS, intentó registrar el gesto como marca. Retiró la solicitud dos semanas después, entre burlas. La viuda de Dio dijo que era un intento asqueroso de robar un símbolo que es de todos.
Dio murió en 2010. En su funeral, miles de personas levantaron la mano con los cuernos.
Una abuela, un mal de ojo y el gesto que nadie puede registrar.







